La tristeza y otros cuentos de Antón Chéjov

La tristeza y otros cuentos de Antón Chéjov

Se trata de una selección de 12 cuentos impresionantes, que nos demuestran porque Chejov es el cuentista por antonomasia.

Yo la verdad es que siempre había oído hablar de él, y me compré una pequeña recopilación, pero no sé si por la selección de los cuentos, por la traducción o porque no presté la debida atención, no conseguí encontrarles esa calidad que tenían que tener.

Pero los cuentos de este volumen traducidos por N. Tasín son impresionantes. Chéjov retrata las emociones, el alma de la gente, sus emociones. A pesar de estar ambientado en otro país, y en otra época reconocemos, esa envidia, ese pesimismo, ese malestar, la bondad en nuestro alrededor. La gente sigue siendo la misma.

Os dejo mucha cita y poca opinión, porque nada de lo que yo os diga podrá compararse a unas cuantas líneas de Chejov.

Los campesinos

Uno de los mejores relatos. me recuerda mucho a algunos fragmentos de la evolución de la burguesía que leí en el ensayo de El burgués: Paradigma del hombre moderno de Alain de Benoist

Una dura crítica a los dirigentes de la época. Miseria, mucha miseria, hambre y pobreza y una reivindicación clara donde comenta que en el sistema feudal anterior a pesar de ser siervos, vivían mucho mejor.

-El campesino estaba mucho mejor que ahora cuando era siervo -decía, hilando, el viejo-. Todo era a sus horas: el trabajo, la comida, el descanso. No faltaban, para la comida, la sopa de coles y los puches, ni, para la cena, los puches y la sopa. El campesino podía comer cuantas coles y cuantos pepinos quisiera. Y las costumbres eran otras, había más seriedad, mucha más seriedad.

¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Con esa libertad encubierta llegó la pobreza, tanta que no se podía considerar como libertad.

El viejo Osip contaban, recreándose en sus recuerdos, cómo se vivía antes dela manumisión en aquellos mismos lugares donde ahora la vida era triste, miserable. Había muchas cacerías, con lebreles y otros perros de ojeo, y se les daba a los campesinos aguardiente siempre que se hacía una batida; se les enviaba caza a los jóvenes señores que residían en Moscú; se castigaba con el látigo a los siervos desobedientes o se les mandaba al patrimonio de Tver, y a los buenos y dóciles se les premiaba.

Y uno de los pasajes magistrales, que nos demuestran porque es reconocido a nivel mundial. Los cuentos son escenas cotidianas. Lejos de los finales que buscan hoy en día los autores de relatos que siempre quieren dar un golpe de efecto al final y sorprender.

Disfrutad, disfrutad mucho.

Las muchachas, todas sobre la chimenea, miraban abajo, sin pestañear. Parecían un grupo de querubines en una nube. Les gustaban mucho los cuentos y suspiraban, se estremecían, palidecían, ya encantadas, ya temerosas, escuchando. A la vieja, su narradora predilecta, la oían inmóviles, reteniendo el aliento.

Se acostaron todos en silencio. Y los viejos, recién removidos sus recuerdos, pensaban e lo dichoso que se es cuando se es joven, en lo dulce, que es el recordad la juventud, aunque no haya sido feliz, en lo que nos espanta la idea de la muerte cuando la sentimos ya acercarse…

Se apagó la luz. El fulgor de la luna llena, que entraba por las dos ventanas; el silencio sólo turbado por el balanceo de la cuna, hacían pensar en que la vida pasa y no vuelve…

El sueño, el olvido. De pronto un golpecito en el hombro, un leve soplo en la mejilla. Y el sueño de nuevo y malestar, y la turbadora, la inquietante idea de la muerte. Una vuelta en el lecho, la idea de la muerte huye…; pero otras, tristes, enojosas, acuden: la de la miseria, la del pan cotidiano, al de lo cara que está la harina…, y otra vez el pensamiento amargo de que la vida pasa y no vuelve.

Un asesinato

Cuento breve, que casi calificaría de horror, la angustia se ve reflejado en este cuento, tener un bebé de 20 días y leerlo te deja todavía mucho más impresionado, asustado.

El enemigo es el niño.

Varka se echa a reír. ¿cómo no se le ha ocurrido hasta ahora una idea tan sencilla?

En el campo

Otra obra maestra. No sabría ordenar los que más me han gustado pero este es uno de mis preferidos de la recopilación.

En este cuento podemos rescatar otro de esos pasajes para el recuerdo

Cuando estaban en casa siempre estaban así:sentado el uno junto al otro; por la calle iban también juntos; juntos comían, bebían, dormían, y cuanto más viejos iban siendo se querían más.

Esa ignorancia, esa falta de comunicación, esas confusiones, esa gente, todo está vigente hoy en día, aunque un poco más modernizado, en cualquier pueblo, ciudad,…

Los mártires

Mártires, jaja, en todos los sitios hay mártires de estos.

Y ambos, olvidada la enfermedad de ella, se ponen a jugar, a hacer niñerías, a perseguirse. El marido logra sujetar a la mujer por los encajes de la camisa y la cubre de ardientes besos.

De pronto ella se acuerda de que está gravemente enferma.

Se vuelve a acostar, la sonrisa huye de su rostro…

Una pequeñez

O cuando se rompe la inocencia de un niño, se ve el final, pero sigue siendo duro. Breve cuento, sobre la confianza y la inocencia de un niño.

Alecha se llevó a su hermana a un rincón y le contó, con voz que hacía temblar la cólera, cómo le habían engañado. lloraba a lágrima viva y fuertes estremecimientos sacudía todo su cuerpo. Era la primera vez, en su vida, que chocaba con la mentira de un modo tan brutal.

La tristeza

Encabeza el título del libro, ¿cuánta tristeza pueden contener las palabras? Se puede reflejar la tristeza de una persona en un cuento, si es así está encapsulado aquí.

La tristeza invade de nuevo, más dura, más cruel, su fatigado corazón. Observa a la multitud que pasa por la calle, como buscando entre los miles de transeúntes alguien que quiera escucharle.

Pero la gente parece tener prisa y pasa sin fijarse en él.

Su tristeza a cada momento es más intensa. Enorme, infinita, si pudiera salir de su pecho inundaría el mundo entero.

Vanka

Mini-cuento que cierra el libro dejándote con el alma angustiada. Cuánto dolor. Se va acumulando relato tras relato para dejarnos deshechos.

Ven enseguida, abuelito

Acabo dejando los títulos de los cuentos que menos me han gustado, y que no quiero reseñar nada. Estos son:  Aniuta, Un escándalo, Un hombre enfundado, El talento, El trágico.

Separador texto

Si quieres empezar con Chejov y tu estado vital lo permite, te recomiendo esta selección (Cómprala). Seguramente no contenga todos sus mejores textos, pero sin duda es una muestra representativa de su mejor obra que no te dejará indiferente.

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